MADRID, España, 24 de octubre de 2026. Hay canciones que se escuchan y canciones que se gritan en grupo. El himno en inglés que Mike Sain't Louis tituló «Boys Like Us» pertenece claramente a la segunda categoría. Es una pieza breve, de frases cortas y estribillo pegadizo, pensada para corearse en una marcha del Orgullo, en una pista de baile o de vuelta a casa con la purpurina todavía en la cara. Su autor, letrista, compositor y productor musical afincado en Madrid, se presenta como «el primer cantautor IA»: firma la letra, la composición y la producción, y la música y la interpretación vocal se hacen con inteligencia artificial.
Cuatro palabras como manifiesto
La canción empieza con una declaración que podría estar en una pancarta: «We shine, we rise / We never hide». Brillamos, nos levantamos, nunca nos escondemos. Son verbos en presente y en plural. No hablan de un deseo para el futuro, sino de algo que ya está ocurriendo, y lo hace un grupo, no una persona sola.
Esa elección del plural es importante. Muchas canciones de amor y desamor del catálogo de Planeta Gayfolk se escriben en primera persona del singular, como confesiones. Este himno, en cambio, habla en nombre de un colectivo, y por eso funciona tan bien cuando lo corea mucha gente a la vez.
La mano que se coge donde nadie mira
La primera estrofa empieza en un lugar más vulnerable de lo que parece: «We walk alone / On glitter streets / He holds my hand / Where no one sees». Las calles son de purpurina, pero la mano se coge a escondidas. Es el retrato de una etapa que muchas personas LGTBIQ+ conocen: la del cariño vivido en los rincones, en los portales, en los sitios donde no pasa nadie.
La estrofa termina con una idea que da sentido a todo lo demás: «We are the love / They never keep». Somos el amor que ellos nunca guardan, el que no aparece en los álbumes familiares ni en los relatos oficiales. La canción parte de esa invisibilidad para llegar a lo contrario.
Tacones como bandera
El paso hacia la luz llega en el preestribillo: «We turn the night into gold / We never do what we're told / We wear our heels, stand tall». Convertir la noche en oro, no obedecer, ponerse los tacones y mantenerse erguido. Los tacones son aquí un símbolo doble: una afirmación estética, que desafía lo que se espera de un chico, y una metáfora física de mantenerse de pie, más alto incluso, frente a quien preferiría verte agachado.
El estribillo lo remata con un juego sencillo: «We turn the dark / Into pride». La oscuridad, el miedo y el secreto se transforman en orgullo. No hay negación del pasado; hay transformación.
Responder a las miradas
Una de las secciones más coreables es la del puente, que responde a los cuchicheos con indiferencia: «Oh they whisper / Oh they stare / But boys like us / We don't care». Y después: «Oh they wonder / Why we glow / But boys like us / Always know». El brillo, aquí, es un misterio para quien mira desde fuera y una certeza para quien lo lleva puesto.
Brillar por la noche
La segunda estrofa sube la temperatura con imágenes de neón: «Neon hearts / And broken rules», corazones de neón y normas rotas. Los besos son de fuego y el baile es de locos, y en cada noche, dice la letra, encontramos nuestra lucha. La fiesta y la reivindicación no aparecen como cosas separadas. Bailar, aquí, es también una forma de ocupar el espacio público y de decir que se existe.
Esa mezcla tiene una larga tradición en la cultura LGTBIQ+, donde los clubes y las pistas fueron durante décadas refugios y, al mismo tiempo, lugares de organización y de resistencia. La canción recoge ese legado con naturalidad, sin necesidad de explicarlo.
Hecha para la calle
Por su estructura de frases cortas, sus coros de «oh-oh-oh-oh» y su ritmo constante, la canción tiene vocación de himno de manifestación. No exige saber inglés: las palabras son sencillas y se repiten lo suficiente como para aprenderlas a la segunda escucha. Es una de las piezas del catálogo más fáciles de compartir con amigos de otros países.
Encaja además en el espíritu de Planeta Gayfolk, un planeta imaginario donde las personas queer pueden vivir sin esconderse. Si el universo de Mike Sain't Louis tuviera un himno nacional para desfilar, esta canción sería una firme candidata.
La imagen de esta nota
La ilustración que acompaña este comunicado no muestra personas: una gran franja arcoíris cruza en diagonal un cielo morado lleno de purpurina, con un cartel rosa clavado sobre ella, como los que se levantan en una manifestación. Calles de purpurina, literalmente.
Escucha y descarga gratis
Como todo el catálogo, este himno se puede escuchar y descargar gratis, sin registro, en las dos webs del proyecto. La letra completa, tal como fue escrita, está en su página de gayfolkplanet.com con el vídeo oficial.
- Página de la canción con letra y vídeo: https://gayfolkplanet.com/letras/boys-like-us
- Tienda gratuita: https://gayfolkplanet.com/tienda
- Descargas gratis: https://mikesaintlouis.com/descargas
- Web del autor: https://mikesaintlouis.com
Sobre Mike Sain't Louis: letrista, compositor y productor musical afincado en Madrid, creador de GAYFOLK y de Planeta Gayfolk. Escribe todas sus letras; la música y la interpretación vocal se hacen con IA. Se presenta como «el primer cantautor IA». Sello propio MIKE SAIN'T LOUIS, distribución Ditto Music. Toda su música, gratis en https://gayfolkplanet.com/tienda y https://mikesaintlouis.com/descargas